lunes, 7 de septiembre de 2009

Clasicos Gerenciales V

Clásicos gerenciales
¿Cómo está tu relación de pareja?


Juan Carlos Caramés / jcarames@cantv.net

En días pasados, en una conferencia, hice una pregunta al auditorio cuyas respuestas nos dejó sorprendido y lleno de risas, hasta con lágrimas, a todos. La pregunta, sin querer, llegó al tema de las parejas, ya que hacia, en ese momento, una comparación sobre un tema gerencial enfocado en las relaciones. Lo que pregunté, a sólo mujeres, fue: “Que te molesta de tu pareja hombre”.

Quiero compartir algunas de las respuestas, que las participantes dijeron:

.- “Que deje la tapa de la poceta levantada y nunca la baje”.

.- “Salpicar la poceta, después de orinar parado”.

.- “Dejar la toalla en la cama, húmeda, después de un baño”.

.- “Entrar a la casa con los zapatos sucios o mojados, sin limpiarlos o secarlos”.

.- “Dejar la ropa interior en el piso del cuarto o del baño”.

.- “Caminar por toda la casa con medias blancas”.

.- “Dejar un tenedor sin lavar en el fregadero”.

.- “Ponerte la misma ropa interior del día anterior”.

.- “Ir a la cama sin bañarse”.

.- “Al levantarse de la cama, en la mañana, no dejar estirado del lado de su cama la sábana y el cubrecama”.

.- “Dejar el shampoo o jabón en el baño, en un lugar diferente al habituado”.

.- “Dejar los zapatos regados, ya sea en el cuarto, o peor, en la cocina”.

.- No dejar la toalla estirada y bien colgada, sin arrugas, después de usarla en el baño”.

.- “Después de peinarte, dejar un solo cabello en el lavamanos”.

.- “Ensuciar con gotas el espejo del baño, después de afeitarte y lavarte la cara”.

Por razones de espacio sólo comparto las antes descritas, pero hay muchas más.

Al ver las respuestas que se comentaban, entonces, a los hombres participantes pregunté: “¿Qué les molestaba de su pareja?”

La respuesta unánime de todos produjo, aún, más risas: “Que se molesten por los quince últimos planteamientos expresados”.

Esta situación me motivó a reflexionar con el auditorio y a llegar a otra profunda pregunta: Entonces, “¿Qué es una pareja especial?”

A veces por la rutina, las situaciones, el trabajo, la familia, las parejas se apagan o auto desgastan sin saberlo, en el silencio. Comenzamos a quejarnos por menudencias, que terminan convirtiéndose en serios obstáculos y, hasta, causantes de separación.

Ello puede llevar a varias situaciones, entre las que destacan la ruptura de la relación, el enfriamiento inconsciente de la misma y, lo que es lo peor, a llevar una convivencia incómoda, donde se complace el “después será mejor”. Es de sabios saber que molesta a mi pareja, para que la convivencia sea placentera y de agrado. Es incómodo incomodar sin quererlo, y más aún sin saberlo. Pero también es absurdo hacer depender la convivencia (o una relación de por vida) en factores absurdos de mapas personales, de parte y parte. Cuando usted estaba enamorado o enamorada no le importaba nada de nada, de lo que sea de su pareja. Simplemente lo amaba por lo que era y lo aceptaba. Y los que han estado enamorados saben a lo que me refiero.

Las relaciones pueden tener un viraje para bien o para mal. Quiero enfocarme en un viraje para bien.

¿Por qué no aprendemos a enamorarnos más de nuestra pareja?

¿Por qué no aprendemos a solucionar más rápido nuestras diferencias?

¿Por qué no ponemos cada uno, más de nuestras partes para complacer e incomodar menos, a la otra parte?

Si la pareja no siente el “Hoy fue mejor que ayer”, “Que cosa agradable pasará mañana”, “Contigo me siento mejor”, entonces hay algo que revisar.

Una pareja especial, considero, es aquella en la que dos personas son una sola, se comportan, de forma natural, como un mismo estilo que se complementan sin querer, buscan complacerse hasta en el ámbito de las diferencias, los gustos y preferencias. Existe un grado exagerado y muy flexible de tolerancia.

Quiero dedicar las siguientes líneas a esas parejas que necesitan conocer algunos comportamientos que son importantes en una convivencia, o que sirven para calibrar cómo está esa propia relación. No hay orden, ni prioridad. Todas son importantes. Veamos algunas de ellas…

Te sorprende con detalles, algo hasta insignificante, pero que tú como pareja sabes que para ella (él) es importante. O, por el contrario, todos los días se parecen a lo mismo. Nunca hay nada nuevo, la constante se convierte en la relación.

Apenas la ves, tratas de alegrarla con algo que le agrade y estimule. O, por el contrario, lo primero que haces es reclamar, hacer dudar, generar conflicto.

Busca complacerte en algo inesperado. Contribuye en la exploración de sentidos, deseos que hacen que tu pareja experimente cosas nuevas. O, por el contrario, hay poca emoción por explorar y descubrir que algo nuevo le gustaría a tu pareja.

Busca complacerte con algo esperado. Lo contrario a este comportamiento es cuando la pareja se auto castiga conscientemente, cuando ambos saben que es lo que más le gusta y ninguno de los dos hacen el mínimo esfuerzo por consentir al otro.

Busca contacto cercano, sin llegar, necesariamente, a lo íntimo, para demostrar a que distancia siempre está de ti. O por el contrario, te esquiva o evita estar en la misma área de convivencia.

Sientes que un beso íntimo te emociona o alimenta algún sentimiento que despierta acción. O, por el contrario, un beso forma parte de la formalidad de la relación, donde además en algunas circunstancias sientes que se esquivan.

Te motiva, te mejora el ánimo, te considera, te eleva ante los demás, o por el contrario, se la pasa reluciendo tus errores, tus defectos y hasta tu condición física.

Estas son algunas buenas consideraciones que todos podemos conversar en pareja, y estoy seguro, contribuirán a enriquecer la calidad de cualquier relación.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente clasico...