Clásicos gerenciales
Tiempo para ver la vida de otra manera
Juan Carlos Caramés / jcarames@cantv.net
La semana pasada compartí la primera parte de “Tiempo para ver la vida de otra manera”. Quiero continuar con el mismo esquema, ideas para que tomes las líneas o palabras que te hagan reflexionar y poner en prueba acciones que permitan algún tipo de cambio en tu vida. En el artículo anterior describí tres maneras. Hoy quiero iniciar con la cuarta y continuar hasta la séptima…
Cuarta manera de muchas maneras…
Hay que recordar todo lo que es bueno recordar y todo lo demás olvidarlo.
Florence Scovel
Una persona perversa resuelve hacer un regalo a una persona pobre por su aniversario e irónicamente manda preparar una bandeja llena de basura y desperdicios.
Llega el día del agasajo y los invitados de la fiesta.
En presencia de todos, manda entregar el regalo, que es recibido con alegría por el agasajado.
Gentilmente, el agasajado agradece y pide que lo espere un instante, ya que le gustaría poder retribuir la gentileza.
Tira la basura, lava la bandeja, la cubre de flores, y la devuelve con un papel, donde dice: “Cada uno da lo que posee”.
Así que, no te entristezcas con la actitud de algunas personas; no pierdas tu serenidad. La rabia hace mal a la salud, el rencor daña el hígado y la cólera envenena el corazón.
Domina tus reacciones emotivas. Sé dueño de ti mismo. No arrojes leña en el fuego de tu aborrecimiento. No pierdas la calma. Piensa antes de hablar y no cedas a tu impulsividad.
“Guardar resentimientos es como tomar veneno y esperar que otra persona muera”.
Quinta manera de muchas maneras…
Algunos mandamientos de Gurdjieff…
Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
Termina siempre lo que comenzaste.
Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
Desarrolla tu generosidad sin testigos.
Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
Habla sólo lo necesario.
En una discusión ponte en el lugar del otro.
Admite que alguien te supere.
No elimines, sino transforma.
Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
Sexta manera de muchas maneras…
“Hay derrotas que tienen más dignidad que la misma victoria”.
Jorge Luis Borges
Sube los escalones de tu existencia.
Despacio, cauteloso, con mucha calma, inteligencia y buena voluntad, sube los escalones. Pensando siempre en la gloria que se encuentra en lo más alto de la escalera que estás subiendo.
No cedas ni un segundo al desánimo; no permitas que la indecisión te domine. Aprende a superarlos. El mundo pertenece a los seres optimistas, positivos y sinceros; nunca será de los cobardes, quejosos, indecisos, mentirosos y deshonestos, estos últimos se quedan en los primeros escalones de la gran escalera.
Prosigue en línea recta, buscando tus sagrados objetivos, en nombre del Creador a quien debemos la vida, hónrala. Si alguien no te recibe de buena gana, ni acepta tu buena intención, no pierdas el tiempo en comentarios y sentencias acusatorias, pues tal actitud no soluciona el problema.
Y si te caes antes de llegar al escalón al que te propusiste llegar, no te desanimes, porque el caer es una oportunidad para levantarte y reaccionar, continúa subiendo nuevamente con más fuerza y altruismo. Victoria no es nunca haber caído, sino levantarse de la caída y seguir alegremente, prometiéndote a ti mismo, mirar con orgullo los demás escalones que se encuentran adelante y altivamente seguir subiendo.
Sube, sube siempre con coraje, con firmeza con sabiduría y un fuerte deseo de vencer, imponiéndote el más alto concepto de una vida digna, honrada y bien vivida.
Acuérdate, la victoria es de los que luchan contra las situaciones desfavorables, sin perder el vigor, la fe, y el ideal de la vida. Persiste sin retroceder...
Séptima manera de muchas maneras…
Un abuelito estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. Les decía: “Una pelea está ocurriendo dentro de mí, es entre dos lobos; uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, competencia, superioridad, egolatría.
El otro es bondad, alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y fe”. “Esta misma pelea está ocurriendo continuamente dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra”.
Los chicos se quedaron pensativos, y uno de ellos preguntó a su abuelo:
¿Cuál de los lobos ganará?
De la nada y con mucha energía el abuelo simplemente contestó: “el que alimentes más”.
2 comentarios:
Sin duda alguna FASCINANTE.. La manera en la lectura nos nuestra la forma de ver la vida de un angulo diverso que nos ayuda a reflexionar. No elimines, sino transforma..Me gusta mas sumar que restar. porque mas de lo que suceda es lo que tu hagas con lo que te suceda es transformar lo que ocurra en algo que de verdad pueda servir y asumir el reto!! La vida es para amarla no para juzgarla..
Excelente comentario me gusta compartir estos momentos de lecturas con todos ustedes...Saludos
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